Semana 10
Mansedumbre.
Mormón enseñó que “el hombre no puede tener fe ni esperanza, a menos que sea manso y humilde de corazón” (Moroni 7:43). A veces, confundimos ser manso con dejar que las demás personas "pasen por arriba de nosotros", pero esto no se refiere a eso. La Guía para el estudio de las Escrituras dice que ser manso es ser "Temeroso de Dios, recto, humilde, presto para aprender y paciente al sufrir". Tiene que ver con ser moldeable, con ser alguien que se deja enseñar, que evita el conflicto y busca la conciliación.
La mansedumbre es vital para llegar a ser como Cristo, y de esta forma llegar a ser más semejantes a ÉL.
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